Este fin de semana visitamos la provincia de Anta, específicamente la comunidad de Marquezbamba, en el km. 38 de la carretera Cusco- Abancay. El objetivo de nuestra visita: conocer a un personaje que, con un poco de fe, trabajo y decisión, supo salir adelante.
Nos recibió el señor Celso Pacheco Yábar, quien, con mucho entusiasmo, nos hizo conocer su vivienda, restaurant y sus criaderos de cuyes y empezó a contarnos sus locas travesías. Pacheco empezó adquiriendo terrenos en las pampas de Anta; es así que decide dedicarse a la crianza de ganados por el extenso y fértil terreno que poseía, pues, por su inexperiencia y joven pensamiento, no sabía cómo venderlas. Es decir, no tenía mercado. Lentamente se fue hundiendo en la quiebra.
Es así que, con un poco de fe y decisión, cambió radicalmente de rubro. Empezó a criar cuyes y convirtió los dos galpones para ganados en criaderos para estos animales. Pacheco cuenta que comenzó criando 400 cuyes, pues él no conocía nada sobre este tema. Es así que se capacitó y se informó un poco en internet y aprende sobre su alimentación, vivienda, potajes y su alto nivel nutricional. Esta experiencia hizo que Pacheco se quede a vivir junto a su familia en Marquezbamba, ya que la oportunidad de superación, además del encanto y belleza de estas tierras, terminó por convencerle para quedarse y comenzar a forjar el futuro de su familia.
Nos recibió el señor Celso Pacheco Yábar, quien, con mucho entusiasmo, nos hizo conocer su vivienda, restaurant y sus criaderos de cuyes y empezó a contarnos sus locas travesías. Pacheco empezó adquiriendo terrenos en las pampas de Anta; es así que decide dedicarse a la crianza de ganados por el extenso y fértil terreno que poseía, pues, por su inexperiencia y joven pensamiento, no sabía cómo venderlas. Es decir, no tenía mercado. Lentamente se fue hundiendo en la quiebra.
Es así que, con un poco de fe y decisión, cambió radicalmente de rubro. Empezó a criar cuyes y convirtió los dos galpones para ganados en criaderos para estos animales. Pacheco cuenta que comenzó criando 400 cuyes, pues él no conocía nada sobre este tema. Es así que se capacitó y se informó un poco en internet y aprende sobre su alimentación, vivienda, potajes y su alto nivel nutricional. Esta experiencia hizo que Pacheco se quede a vivir junto a su familia en Marquezbamba, ya que la oportunidad de superación, además del encanto y belleza de estas tierras, terminó por convencerle para quedarse y comenzar a forjar el futuro de su familia.






